¿Tus encías sangran o están inflamadas? Puede ser enfermedad periodontal

Las encías sanas no sangran. Si notás sangrado al cepillarte, inflamación o mal aliento persistente, puede haber un problema que conviene tratar antes de que avance.

¿Qué es la enfermedad periodontal (y por qué no hay que dejarla pasar)?

La periodoncia es la especialidad que se ocupa de cuidar todo lo que "sostiene" al diente: las encías y el hueso. Muchas veces nos enfocamos solo en que los dientes estén blancos o sin caries, pero si los cimientos están enfermos, el diente corre riesgo.

La enfermedad empieza casi sin darte cuenta como una gingivitis (encías rojas, un poco inflamadas y que sangran cuando te cepillás). Si eso no se trata, el sarro se mete por debajo de la encía y empieza a comerse el hueso que agarra al diente. Esa etapa se llama periodontitis, y es la principal causa por la que los adultos pierden piezas dentales.

Señales de alerta a las que tenés que prestarle atención

  • Sangrado constante: Las encías sanas NO sangran. Si escupís sangre al lavarte los dientes o al pasar el hilo dental, es el primer aviso de que algo anda mal.
  • Encías rojas o muy hinchadas: En lugar de estar rosadas y firmes, se ven inflamadas y duelen un poquito al tocarlas.
  • Mal aliento permanente (halitosis): Ese mal gusto en la boca que no se va ni con enjuague ni con chicles.
  • Dientes que parecen "más largos": Esto pasa porque la encía se retrae (se sube) y deja expuesta la raíz del diente.
  • Movilidad dental: Si sentís que un diente "baila" o cambió de lugar, es un síntoma avanzado de pérdida de hueso.

¿Cómo lo tratamos en la clínica?

Nuestro objetivo número uno es frenar la infección para que no pierdas hueso ni dientes. Lo hacemos en tres pasos clave:

  1. Sondeo y diagnóstico: Con un instrumental muy finito medimos milímetro a milímetro qué tan profunda es la infección debajo de tu encía, y pedimos radiografías para ver cómo está el hueso.
  2. Raspado y alisado radicular: (Lo que muchos conocen como "limpieza profunda"). Con anestesia local, limpiamos a fondo el sarro y las bacterias que están escondidos debajo de la encía, bien pegados a la raíz del diente.
  3. Mantenimiento periodontal: Esta es la parte más importante. Una vez controlada la infección, tenés que venir a controles y limpiezas específicas cada 3, 4 o 6 meses para asegurarnos de que la enfermedad no vuelva a activarse.

¿Se puede prevenir?

Totalmente. La mejor prevención es el cepillado excelente en casa (te enseñamos cómo hacerlo bien), usar hilo dental o cepillitos interdentales todos los días, y no colgarte con tu limpieza y control semestral en el consultorio.

Aclaración importante: La enfermedad periodontal avanza de forma silenciosa. Venite a una evaluación para conocer tu diagnóstico exacto y frenar el avance a tiempo.

Preguntas que siempre nos hacen sobre las encías

¿Es normal que me sangren las encías si me cepillo fuerte?

No. Si te cepillás muy fuerte podés lastimar la encía, pero el sangrado diario es señal de inflamación y bacterias acumuladas. Cambiá a un cepillo de cerdas suaves y vení a que te revisemos.

¿La periodontitis tiene cura?

La gingivitis (la inflamación superficial) se cura 100%. La periodontitis no se cura (el hueso que se perdió, se perdió), pero la podemos "frenar y estabilizar". Con el tratamiento logramos que la infección se detenga y puedas conservar tus dientes toda la vida.

¿Es contagiosa la enfermedad de las encías?

Las bacterias que causan la enfermedad se pueden transmitir (por ejemplo, a través de la saliva), pero para que se desarrolle la enfermedad influyen muchos factores como tu genética, tus defensas y tu nivel de higiene. Por las dudas, recomendamos que las parejas compartan buenos hábitos de limpieza.

¿Tiene relación el sangrado de encías con el resto del cuerpo?

Sí, muchísima. Está súper comprobado que las bacterias de las encías pueden viajar por la sangre y empeorar cuadros de diabetes, aumentar el riesgo de problemas cardiovasculares y hasta causar complicaciones en el embarazo. Cuidar tus encías es cuidar la salud de todo tu cuerpo.