¿Por qué un implante es la mejor forma de reemplazar un diente perdido?
Perder un diente (ya sea por una caries profunda, una infección o un golpe) es un bajón, pero dejar el hueco vacío es peor. Cuando falta una pieza, los dientes de al lado empiezan a inclinarse tratando de ocupar ese espacio, la mordida se desequilibra y, lo más grave, el hueso de tu maxilar se empieza a reabsorber (achicar) porque no tiene estímulo.
Un implante dental frena todo este proceso. Básicamente, es un tornillito de titanio biocompatible que colocamos en el hueso y funciona exactamente igual que la raíz natural de tu diente. Sobre ese tornillo, más adelante fijamos una corona de porcelana. El resultado es un "diente nuevo" fijo, súper firme, con el que vas a poder volver a masticar un asado, reírte a carcajadas y hablar con total seguridad.
¿Cómo es el paso a paso para ponerse un implante?
Queremos llevarte tranquilidad: es un procedimiento rutinario y súper planificado:
- Evaluación y tomografía: Te revisamos y te pedimos una tomografía 3D (¡clave!). Con esa imagen vemos si tenés la cantidad y calidad de hueso necesaria para que el implante agarre bien.
- Colocación del implante: En una cirugía cortita y con anestesia local, te colocamos el tornillo de titanio. No vas a sentir dolor.
- Tiempo de integración: Acá hay que tener paciencia. Tenemos que esperar entre 2 y 4 meses para que tu hueso cicatrice y se una firmemente al titanio (osteointegración).
- Corona definitiva: Una vez que el implante está súper firme, tomamos las medidas y confeccionamos la corona de porcelana, que es la parte blanca que se ve. Te la colocamos y listo, recuperaste tu sonrisa.
¿Y si la tomografía dice que no tengo hueso suficiente?
Tranquilo, es re común, especialmente si pasó mucho tiempo desde que perdiste el diente. En esos casos, podemos hacer pequeñas regeneraciones óseas (agregamos huesito) en la misma cirugía. Si por temas de salud no sos candidato para implantes, siempre te vamos a ofrecer opciones excelentes como las prótesis fijas o removibles.
Implantes vs. Prótesis removibles de toda la vida
Si usás prótesis removible (las famosas dentaduras postizas) y estás cansado de que se te muevan cuando hablás, de usar pegamentos o de no poder morder cosas duras con confianza, los implantes te cambian la vida. Podemos usar un par de implantes para "abrochar" tu dentadura y dejarla súper firme, o directamente armar una estructura 100% fija.
Las dudas más comunes sobre los implantes
¿Duele la cirugía para colocarse un implante?
Esta es la pregunta número uno. La respuesta es no. Todo el procedimiento se hace con anestesia local, exactamente igual a la que usamos para arreglarte una caries. Podés sentir vibración, pero dolor cero. El postoperatorio suele ser súper leve y se maneja perfecto con un ibuprofeno o paracetamol que te indicamos.
¿Existe la posibilidad de que mi cuerpo "rechace" el implante?
El titanio es un material 100% biocompatible, lo que significa que el cuerpo no hace una reacción alérgica o de rechazo inmunológico. Lo que sí puede pasar (en un porcentaje muy, muy bajito de casos) es que el implante no logre unirse bien al hueso por mala higiene, por fumar en exceso o por infecciones previas. Si eso pasa, esperamos a que sane y volvemos a intentar.
¿Cuánto me va a durar el implante?
Están pensados para durar muchísimos años, pero acá el 50% del trabajo es tuyo. Tenés que cuidarlo exactamente igual que a un diente natural: cepillado excelente, hilo dental, no fumar en exceso y venir al consultorio cada 6 meses a hacerte tu limpieza y control.
¿Se puede financiar o pagar en cuotas?
Sabemos que es una inversión importante en tu salud, por eso ofrecemos distintas alternativas de pago para que el tratamiento sea accesible y lo puedas ir abonando a lo largo del proceso.
