¿Hace tiempo que no te hacés una limpieza dental?

La limpieza profesional elimina el sarro y las manchas que el cepillado no saca. Es la base de una boca sana y se recomienda al menos una vez al año.

¿Por qué siempre decimos que la limpieza profesional es innegociable?

Aunque te cepilles los dientes todos los días y uses hilo dental, en tu boca hay rincones difíciles donde se acumula placa bacteriana. Con el paso del tiempo y la saliva, esa placa se calcifica y se convierte en sarro (también conocido como cálculo dental).

El problema del sarro es doble: primero, estéticamente opaca tu sonrisa y la hace ver amarillenta. Segundo y más grave, el sarro se mete por debajo de la encía y la irrita. Si no lo sacamos a tiempo, puede derivar en una enfermedad periodontal, con encías que sangran, mal aliento y hasta pérdida de hueso. Y acá está el detalle: el sarro ya no se saca con cepillo en tu casa, necesita instrumental profesional.

¿Cómo es el paso a paso en el consultorio?

La idea nuestra es que vengas relajado porque es un procedimiento súper rutinario y preventivo:

  1. Evaluación clínica: Te sentás en el sillón y hacemos una revisión del estado de tus dientes y encías para ver dónde estás acumulando más placa.
  2. Remoción del sarro (Tartrectomía): Usamos un equipo de ultrasonido que emite microvibraciones con agua. Esto hace que el sarro "salte" y se despegue del diente sin dañar tu esmalte. En zonas más difíciles usamos instrumental manual de precisión.
  3. Pulido y eliminación de manchas: Pasamos cepillos rotatorios especiales con pastas profilácticas. Esto no solo alisa la superficie del diente (evitando que el sarro nuevo se pegue tan fácil), sino que barre manchas superficiales de té, café o mate.
  4. Tips y prevención: Antes de que te vayas, te damos algunos consejos para mejorar tu técnica de cepillado y te mostramos qué zonas tenés que cuidar un poco más en casa.

¿Cada cuánto hay que venir a sacarse el sarro?

Lo ideal, como regla general, es visitarnos cada 6 a 12 meses. Sin embargo, si sos de acumular sarro rápido, si tenés enfermedad en las encías o si usás ortodoncia (brackets), el profesional te puede indicar hacerla cada 3 o 4 meses para mantener la salud bucal a raya.

Aclaración importante: Esta info te sirve de guía, pero cada boca es un mundo. Pegate una vuelta por la clínica y armamos tu plan de mantenimiento personalizado.

Preguntas frecuentes que nos hacen siempre

¿Me va a doler la limpieza?

No, para nada. La limpieza dental es un procedimiento súper preventivo. A lo sumo podés llegar a sentir una leve sensibilidad o molestia temporal si tenés inflamación en las encías o mucho sarro, pero la idea es que estés tranquilo en el sillón.

¿Es lo mismo hacerse una limpieza que un blanqueamiento?

Es una de las dudas más comunes, pero no es lo mismo. La limpieza remueve sarro y barre manchas superficiales, devolviéndole a tu diente su color natural. El blanqueamiento profesional, en cambio, usa tecnología para aclarar el color del esmalte desde adentro. ¡De hecho, siempre empezamos por una buena limpieza antes de blanquear!

¿Puedo tomar mate o café apenas salgo de la consulta?

Sí, podés hacer vida normal. Lo único que solemos recomendar es que, si querés mantener ese efecto de "diente pulido y brillante" por más tiempo, trates de evitar bebidas que tiñen mucho (como mate muy oscuro, café negro o vino tinto) durante las primeras horitas post-sesión.