¿Cuándo conviene pensar en usar ortodoncia?
Tener los dientes derechos no es solo una cuestión de sacarse lindas fotos. Cuando los dientes están amontonados o torcidos, es mucho más difícil limpiarlos bien, lo que junta sarro y aumenta el riesgo de caries y problemas de encías. Además, si tu mordida no encaja perfecto, podés desgastar los dientes de forma despareja o sufrir dolores musculares y en la articulación de la mandíbula.
Si notás que tus dientes están chuecos, separados, o sentís que no mordés bien, una consulta de ortodoncia es el mejor primer paso para ordenar tu boca.
Opciones de tratamiento: ¿Qué sistema es mejor para vos?
En la clínica trabajamos con distintas opciones. No hay una "mejor" que otra en general, sino la ideal para tu caso particular, tu rutina y lo que busques estéticamente:
- Brackets metálicos tradicionales: Son los caballitos de batalla. Súper resistentes, probados durante décadas y perfectos para resolver desde los casos más simples hasta las mordidas más complicadas.
- Brackets estéticos (de zafiro o cerámica): Funcionan igual que los metálicos, pero como son transparentes o del color del diente, pasan muchísimo más desapercibidos. Son la elección número uno para los adultos que no quieren que se note tanto el aparato.
- Alineadores invisibles (tipo Invisalign o KeepSmiling): Es la ortodoncia más moderna. Son unas placas transparentes que te sacás para comer y lavarte los dientes. Son comodísimas, súper estéticas y excelentes para casos de apiñamiento leve a moderado.
¿Cómo es el paso a paso?
- Evaluación y estudios: En tu primera visita miramos cómo está tu mordida y te pedimos estudios básicos (radiografías panorámicas, fotos y modelos). Sin esos estudios, no se puede armar un buen plan.
- Elección del sistema: Con los estudios en mano, te explicamos qué necesitamos corregir, cuánto tiempo estimamos que va a llevar y elegimos juntos el tipo de aparato (metálico, estético o alineadores).
- Instalación y controles mensuales: Te colocamos los aparatos y empezás a venir a la clínica una vez al mes. En esos controles es donde hacemos los ajustes para que los dientes se vayan moviendo.
- ¡Alta y contención!: Cuando llegamos al resultado ideal, sacamos los brackets. Para que los dientes no se vuelvan a torcer, te entregamos una placa de contención para usar de noche. ¡Paso fundamental para mantener tu sonrisa perfecta!
Ortodoncia en adultos: Nunca es tarde
Cada vez son más los pacientes adultos (de 30, 40 o 60 años) que se animan a la ortodoncia. El proceso biológico por el que se mueve el diente es exactamente el mismo que en un adolescente. Capaz lleva un poquito más de tiempo, pero el resultado es el mismo: una sonrisa espectacular y sana.
Las dudas más comunes antes de ponerse brackets
¿Cuánto tiempo voy a tener que usar los aparatos?
Esa es la pregunta del millón, pero depende 100% de la complejidad de tu caso. Un tratamiento cortito para alinear apenas los dientes de adelante puede llevar 6 u 8 meses. Un tratamiento integral para corregir una mordida compleja puede llevar 18 a 24 meses. Te damos un tiempo estimado con los estudios.
¿Duelen los brackets?
Al colocarlos no duele nada. Lo que sí pasa es que los días siguientes al ajuste mensual podés sentir presión o sensibilidad al morder cosas duras. Es una molestia totalmente tolerable que se va a los pocos días y, si hace falta, se maneja con un analgésico común.
¿Voy a poder comer de todo?
Con brackets fijos tenés que tener cuidado con morder cosas muy duras (como manzanas enteras, turrones o hielo) para no despegar nada. Con los alineadores invisibles te los sacás, así que podés comer exactamente igual que siempre.
¿Se puede financiar el tratamiento?
¡Sí! Sabemos que es un tratamiento largo. Por lo general, se abona una entrega inicial al momento de colocar los aparatos y luego el resto se va financiando mes a mes con las cuotas de tus controles.
