¿Qué es exactamente una caries y por qué se forma?
La caries es una enfermedad producida por bacterias que viven en tu boca. Cuando comés (especialmente cosas dulces o hidratos de carbono) y no te cepillás bien, esas bacterias fabrican un ácido que empieza a "comerse" el esmalte de tu diente. Si esto avanza, se forma un agujerito.
El gran problema de la caries es que es silenciosa al principio. Podés tener una y no sentir absolutamente nada. El dolor recién aparece cuando ese agujerito se hizo tan profundo que llegó a la parte sensible del diente o, peor, al nervio. Por eso insistimos tanto en que no esperes a que te duela para venir al dentista.
¿Cómo me doy cuenta si tengo una caries? (Señales de alerta)
- Manchitas raras: Ves un puntito negro, marrón oscuro o blanco tiza en la superficie del diente (muy común en las muelas con las que masticás).
- Sensibilidad: Te da un "pinchazo" cuando tomás algo muy frío, muy caliente o comés algo dulce.
- Se te traba la comida: Empezás a notar que en un lugar específico siempre te queda comida retenida y el hilo dental se deshilacha o se traba al pasarlo.
- Dolor al morder: Sentís una molestia puntual justo cuando apretás los dientes para masticar.
- Agujero visible: Pasás la lengua y sentís literalmente un huequito. (¡Acá ya estamos llegando tarde, hay que arreglarlo urgente!).
¿Cómo lo solucionamos en el consultorio?
Arreglar una caries es uno de los procedimientos más comunes y rápidos que hacemos todos los días. Olvidate de los arreglos grises y feos del pasado, hoy trabajamos todo con materiales súper estéticos:
- Diagnóstico preciso: Revisamos toda tu boca y, si sospechamos de alguna caries escondida entre dos dientes, sacamos una radiografía chiquitita para confirmar.
- Limpieza del diente: Retiramos toda la parte infectada y reblandecida del diente. Si la caries es profunda, usamos un poquito de anestesia local para que estés 100% cómodo y relajado.
- Restauración (el famoso "arreglo"): Rellenamos el huequito con composite (una resina de altísima calidad) del mismo color exacto de tu diente. Lo modelamos para que recupere su forma original, lo endurecemos con una luz especial y lo pulimos. ¡Queda impecable!
¿Se pueden prevenir al 100%?
¡Totalmente! La fórmula es sencilla pero requiere constancia: cepillate los dientes mínimo dos veces al día (sobre todo a la noche antes de dormir), usá hilo dental una vez al día para sacar lo que queda entre los dientes, moderá los dulces pegajosos y vení a hacerte tu limpieza y control cada 6 meses.
Preguntas que nos hacen siempre sobre las caries
¿Tengo que esperar a que me duela para arreglarla?
¡Por favor no! Es el error más común. Si esperás a que te duela, significa que la caries ya avanzó un montón y seguramente necesitemos hacer un tratamiento de conducto en lugar de un arreglo simple, rápido y mucho más económico.
¿Duele arreglarse una caries?
No, cero. Si la caries es súper superficial, muchas veces ni siquiera hace falta anestesia. Y si es un poco más profunda, ponemos unas gotitas de anestesia local, esperás dos minutos y no sentís nada en absoluto durante el tratamiento.
¿Cuánto tiempo me va a durar el arreglo?
Los composites que usamos hoy en día son súper resistentes. Si tenés una buena higiene, no apretás los dientes (bruxismo) y venís a los controles, un buen arreglo te puede durar muchísimos años sin problemas.
¿Las caries se contagian a los otros dientes?
Sí. Si tenés un ambiente en tu boca con muchas bacterias productoras de ácido y mala higiene, esa "comunidad" de bacterias va a empezar a atacar los dientes vecinos. Además, una caries entre dos dientes muchas veces afecta a ambos al mismo tiempo.
